Underground nerd
Who knew that getting into the library would be the hardest part of starting law school at Harvard? I still haven’t pulled it off. Loaded down with reading, I trudged to campus Saturday, Sunday, and Monday, each time finding the doors to the world’s largest law library locked without explanation. And so I had to search for alternate places to do my reading (my room, still cluttered beyond belief, was not an option). On Saturday I found my way into the locked international law building via the network of tunnels that run under the campus to protect wimpy students from the winter cold.
![[lockers photo]](http://unglued.org/nucleus/media/2/20030901-lockers.jpg)
I got the impression the building was supposed to be off limits, but once inside via the tunnel I found an open seminar room on the ground floor, and set up shop there. Very secret agent-like. It was a great space to read, save that the air conditioning went off after I arrived, allowing the temperature to rise to above 80 degrees. From time to time security people passed by, but nobody disturbed me.
Unfortunately, somebody over-zealous campus cop locked that room overnight, so Sunday found me once again on campus with fifty pounds of computer and books and nowhere to go. I finally found an enormous classroom in the Austin building – probably unlocked for the conference on race, but unused – and set up shop there. Every few minutes somebody would come to the door, open it, see me, and leave again. I lasted five hours in Austin, undisturbed.
![[ames mock courtroom]](http://unglued.org/nucleus/media/2/20030901-ames.jpg)
But today (Monday) somebody beat me to the Austin space and so I made another circuit of campus, checking every building I could get into before finally finding a tiny mock courtroom two floors above the room where I studied the previous day. It was equipped with every electronic gadget you could think of including an amazing array of AV equipment, all of it turned on. Every time I made a noise (such as dropping a pencil on the table) various pieces of sound equipment lit up. (I’m sure the footage and soundtrack of my afternoon of study is forever recorded on a campus server somewhere.)
The only problem was, again, the temperate. It was around 50 degrees in the room, thanks to the enthusiastic air conditioning, and I was wearing a t-shirt. At least the discomfort kept me awake as I shivered my way through Contracts, reading about little children injuring their aunts and relatives and being taken to court. By the way, the children didn’t fare so well, legally speaking.
Tomorrow classes begin for real. As glamorous as it is to slink around campus like an undercover operative, I’m hoping that the library will be open.
@IDIOMA@
Quién diría que entrar a la biblioteca sería la parte más difícil de empezar a estudiar derecho en Harvard? De hecho, todavía no lo hice . Cargado con libros, recorrí el campus sábado, domingo y lunes (hoy), y cada vez encontré cerrada sin explicación las puertas de la biblioteca de leyes más grande en el mundo. Asique tuve que buscar lugares alternativos para leer (mi pieza, todavía un quilombo, no era una opción). El sábado, conseguí entrar al edificio cerrado de leyes internacionales vía la red de túneles que corre por debajo del campus para proteger estudiantes débiles del frío del invierno.
![[lockers photo]](http://unglued.org/nucleus/media/2/20030901-lockers.jpg)
Tenía la impresión de que el edificio tendría el acceso prohibido, pero después de entrar, encontré un cuarto de seminarios abierto en la planta baja, no tenía problemas. Parecía un agente secreto. Era un espacio bueno para leer, salvo que el acondicionador de aire se apagó cuando llegé y la temperatura trepó hasta 27 grados. A veces pasaba gente de seguridad, pero nadie me molestó.
Desgraciadamente, un policía con demasiado entusiasmo por la seguridad cerró el cuarto con llave durante la noche, y el sábado estaba otra vez en campus con 20 kilos de computadora y libros sin lugar. Por fin, encontré una sala enorme en el edificio Austin – probablemente abierto para la conferencia sobre raza, pero no utilizado – y me puse a estudiar allá. Cada cinco minutos alguien abría la puerta, me veía, y salía sin decir nada. Me quedé cinco horas en Austin sin problema.
![[ames mock courtroom]](http://unglued.org/nucleus/media/2/20030901-ames.jpg)
Pero hoy (lunes), alguien me ganó y tomó el espacio grande en Austin antes de que llegué. Hice una gira más del campus, fijándome en cada edificio que podía entrar hasta que por fin encontré un cuarto chiquitito para simulacros de juicios dos pisos arriba del espacio donde había estudiado el día anterior. Estaba equipado con cada artilugio electrónico que se podía imaginar, incluyendo una serie impresionante de equipo de sonido – todo encendido. Cada vez que hacía un sonidito (como cuando se cayó mi lapiz en la mesa) unas maquinas electrónicas mostraban luces. (Estoy seguro que el rodaje y banda sonora de mi tarde de estudiando es grabado por un servidor del campus en algún lugar.)
El único problema, otra vez, era la temperatura. Hacía más o menos 10 grados en la pieza – gracias al efectivisimo acondicionador de aire – y llevaba una camiseta. Menos mal que la molestia me mantuvo despierto mientras tiritaba y leía sobre contratos – el tema del día era niños lastimando a sus tías y amigas y siendo llevados al corte. A propósito, a los niños no les fue muy bien frente a la corte, legalmente hablando .
Mañana las clases empiezan en serio. Aunque fue muy encantador pasar furtivamente por el campus como un operativo secreto, espero que la biblioteca esté abierta.
![[lockers photo]](http://unglued.org/nucleus/media/2/20030901-lockers.jpg)
I got the impression the building was supposed to be off limits, but once inside via the tunnel I found an open seminar room on the ground floor, and set up shop there. Very secret agent-like. It was a great space to read, save that the air conditioning went off after I arrived, allowing the temperature to rise to above 80 degrees. From time to time security people passed by, but nobody disturbed me.
Unfortunately, somebody over-zealous campus cop locked that room overnight, so Sunday found me once again on campus with fifty pounds of computer and books and nowhere to go. I finally found an enormous classroom in the Austin building – probably unlocked for the conference on race, but unused – and set up shop there. Every few minutes somebody would come to the door, open it, see me, and leave again. I lasted five hours in Austin, undisturbed.
![[ames mock courtroom]](http://unglued.org/nucleus/media/2/20030901-ames.jpg)
But today (Monday) somebody beat me to the Austin space and so I made another circuit of campus, checking every building I could get into before finally finding a tiny mock courtroom two floors above the room where I studied the previous day. It was equipped with every electronic gadget you could think of including an amazing array of AV equipment, all of it turned on. Every time I made a noise (such as dropping a pencil on the table) various pieces of sound equipment lit up. (I’m sure the footage and soundtrack of my afternoon of study is forever recorded on a campus server somewhere.)
The only problem was, again, the temperate. It was around 50 degrees in the room, thanks to the enthusiastic air conditioning, and I was wearing a t-shirt. At least the discomfort kept me awake as I shivered my way through Contracts, reading about little children injuring their aunts and relatives and being taken to court. By the way, the children didn’t fare so well, legally speaking.
Tomorrow classes begin for real. As glamorous as it is to slink around campus like an undercover operative, I’m hoping that the library will be open.
@IDIOMA@
Quién diría que entrar a la biblioteca sería la parte más difícil de empezar a estudiar derecho en Harvard? De hecho, todavía no lo hice . Cargado con libros, recorrí el campus sábado, domingo y lunes (hoy), y cada vez encontré cerrada sin explicación las puertas de la biblioteca de leyes más grande en el mundo. Asique tuve que buscar lugares alternativos para leer (mi pieza, todavía un quilombo, no era una opción). El sábado, conseguí entrar al edificio cerrado de leyes internacionales vía la red de túneles que corre por debajo del campus para proteger estudiantes débiles del frío del invierno.
![[lockers photo]](http://unglued.org/nucleus/media/2/20030901-lockers.jpg)
Tenía la impresión de que el edificio tendría el acceso prohibido, pero después de entrar, encontré un cuarto de seminarios abierto en la planta baja, no tenía problemas. Parecía un agente secreto. Era un espacio bueno para leer, salvo que el acondicionador de aire se apagó cuando llegé y la temperatura trepó hasta 27 grados. A veces pasaba gente de seguridad, pero nadie me molestó.
Desgraciadamente, un policía con demasiado entusiasmo por la seguridad cerró el cuarto con llave durante la noche, y el sábado estaba otra vez en campus con 20 kilos de computadora y libros sin lugar. Por fin, encontré una sala enorme en el edificio Austin – probablemente abierto para la conferencia sobre raza, pero no utilizado – y me puse a estudiar allá. Cada cinco minutos alguien abría la puerta, me veía, y salía sin decir nada. Me quedé cinco horas en Austin sin problema.
![[ames mock courtroom]](http://unglued.org/nucleus/media/2/20030901-ames.jpg)
Pero hoy (lunes), alguien me ganó y tomó el espacio grande en Austin antes de que llegué. Hice una gira más del campus, fijándome en cada edificio que podía entrar hasta que por fin encontré un cuarto chiquitito para simulacros de juicios dos pisos arriba del espacio donde había estudiado el día anterior. Estaba equipado con cada artilugio electrónico que se podía imaginar, incluyendo una serie impresionante de equipo de sonido – todo encendido. Cada vez que hacía un sonidito (como cuando se cayó mi lapiz en la mesa) unas maquinas electrónicas mostraban luces. (Estoy seguro que el rodaje y banda sonora de mi tarde de estudiando es grabado por un servidor del campus en algún lugar.)
El único problema, otra vez, era la temperatura. Hacía más o menos 10 grados en la pieza – gracias al efectivisimo acondicionador de aire – y llevaba una camiseta. Menos mal que la molestia me mantuvo despierto mientras tiritaba y leía sobre contratos – el tema del día era niños lastimando a sus tías y amigas y siendo llevados al corte. A propósito, a los niños no les fue muy bien frente a la corte, legalmente hablando .
Mañana las clases empiezan en serio. Aunque fue muy encantador pasar furtivamente por el campus como un operativo secreto, espero que la biblioteca esté abierta.
previously there was being left behind
afterwards you have Dangerous parallels?
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